Los resfriados del otoño y cómo evitarlos
Actualizado: hace 14 horas
Reconozcámoslo: las ganas de alargar el verano siempre nos la juegan. Llegan la lluvia y el fresco, nos pillan desprevenidas y acabamos en el sofá con un catarro. Por eso hoy te damos algunas claves para recibir el otoño con buen pie.

Reconoce los síntomas
El resfriado común suele seguir una secuencia bastante típica: molestias de garganta, malestar general (con o sin unas décimas de fiebre), congestión nasal, mucosidad y tos seca o con algo de flema.
Lávate las manos (de verdad)
Es una de las medidas más eficaces que recomiendan los profesionales sanitarios, porque los virus del resfriado se transmiten muchas veces a través de las manos. Lávatelas a menudo, sobre todo si compartes teléfono, material de oficina o comida, y evita tocarte la cara.
Ventila y cuida los cambios de temperatura
En otoño pasamos más tiempo en espacios cerrados, y eso facilita que los virus pasen de unas personas a otras. Ventila unos minutos al día y vístete por capas para adaptarte a los cambios entre la calle y el interior.
¿Y lo de salir con el pelo mojado? Es un mito: pasarás frío, pero el resfriado lo causa un virus, no la humedad.
Come bien e hidrátate
Tomar más vitamina C no evitará por sí solo que te resfríes, pero una alimentación variada, con fruta y verdura de temporada, te aporta la vitamina C, el zinc y el resto de nutrientes que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Si ya ha llegado la tos, bebe líquidos templados: agua, caldos o infusiones. Una cucharada de miel puede suavizar la garganta (nunca en menores de un año).
Descansa y ten paciencia
Un resfriado suele durar alrededor de una semana, aunque la tos o la mucosidad pueden alargarse unos días más. Descansa, duerme bien y date tiempo.
Si dura más de una semana, tienes fiebre alta o te cuesta respirar, consulta a tu médico.




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