Beneficios de las caricias para tu bebé
- 11 jul
- 2 min de lectura
En este caso podemos decir que una caricia vale más que mil palabras. La mejor forma de comunicarnos con nuestro bebé es hacerle sentir feliz, a gusto y tranquilo.
Por eso, las caricias son tan importantes como su alimentación y descanso. El contacto piel a piel lo enriquece tanto física como emocionalmente, refuerza ese vínculo maternal o parental y permite disfrutar plenamente de la nueva vida juntos.
Nos lo comeríamos a besos. Abrazos, mimos, caricias. Todo nos parece poco para demostrarle nuestro amor. Es un instinto natural que nos lleva a sostenerlo y estar pendientes de él en todo momento. Y no temáis mimarlo en exceso: antes de los 12 primeros meses no hay riesgo de mal acostumbrarlo.
Beneficios para el bebé
El contacto físico aporta muchísimos beneficios:
Seguridad emocional: le ayuda a sentirse mejor en su nuevo entorno y genera confianza hacia ti.
Salud digestiva: facilita el funcionamiento de su sistema digestivo e intestinal.
Defensas inmunológicas: lo hace más fuerte ante dolencias.
Ganancia de peso: en prematuros, las caricias aceleran el crecimiento incluso en incubadora.
Desarrollo cognitivo: estimula su inteligencia.
Mejor sueño: regula y mejora la calidad del descanso.
Masajes para conciliar el sueño
Una práctica especial es ofrecer masajes cotidianos. Esto favorece un sueño más tranquilo y profundo en el bebé, y también beneficia a los padres: si ellos descansan, vosotros también.
Momento ideal: entre comidas, ni con hambre ni inmediatamente después de comer.
Muchas personas utilizan aceites naturales o cremas para bebés, lo que hace la experiencia más agradable. Consulta con el pediatra para asegurar que tu hijo no es alérgico.
Desde El Naturalista os animamos a disfrutar plenamente de vuestro bebé. ¡A regalar caricias!




Comentarios